jueves, 13 de julio de 2017

Desplegar el potencial para generar nuevos horizontes

Los miembros de la especie humana compartimos un mismo potencial pero este está dispuesto de forma innata en cada individuo en un orden determinado que singulariza su capacidad, sus posibilidades y sus límites. Todos podemos hacer de todo (andar, hablar, razonar, crear, etc) pero hay algunas cosas que se nos dan mejor que otras precisamente porque responden a nuestra naturaleza original. Ese orden primigenio que se ha ido conformando inconscientemente en nuestros primeros compases y estadios de la vida,  es lo que llamamos Talento. El talento o don es un instinto que se haya impreso en nuestro inconsciente y que se expresa cuando nos damos la libertad de ser el que somos.

No venimos al mundo vacíos de contenido mental, ni somos una tabula rasa como proponía en los albores de la ilustración Locke; venimos con un diseño de nuestra arquitectura corporal y biológica, con un patrón de desarrollo individual diferenciador, con un potencial ajustado para desempeñar de forma óptima, máximo rendimiento con mínimo de energía, un conjunto de funciones o tareas. Somos útiles a la sociedad y nuestro entorno en cuanto activamos nuestro talento; y una organización socioeconómica óptima asignaría a cada individuo su espacio natural. Esta es la propuesta que a comienzos del milenio alumbró la aparición del proyecto Arqueología del Talento© tras más de 15 años de  investigación en desarrollo económico por diferentes regiones y culturas del mundo.

Existe un mapa original e invisible en la memoria que nos ha creado, un mapa que revelado nos muestra como está ordenado nuestro potencial, nos expone la naturaleza de nuestro talento y el espacio natural que nos corresponde en el mundo al tiempo que nos ofrece claridad sobre nuestra capacidad y nuestros límites; un mapa que puede ser revelado buceando en las profundidades de nuestro inconsciente. La hipnosis es el método aplicado por el proyecto Arqueología del Talento© para sumergirnos en el inconsciente pues muestra las cosas tal cual son, sin capacidad crítica, sin filtros de valores, creencias y pensamientos limitadores. De esta forma las personas tienen la oportunidad de reconocer por si mismos su capacidad maestra y sus posibilidades, y las organizaciones casar sus perfiles laborales con los de aquellos individuos más apropiados para el cumplimiento de sus fines.

Pero Arqueología del Talento a través de la hipnosis no solo facilita a las personas y organizaciones rencontrarse con su talento, valor y utilidad, también les ayuda a gestionar su capacidad en los entornos cada vez más complejos a los que se enfrentan.

La educación y la experiencia en las que basaba Locke la construcción del hombre y la lógica de la razón -que son la base de los modelos educativos y socio/laborales vigentes desde hace más de dos siglos para el desarrollo humano y social- si bien nos abren nuevas ventanas al mundo también condicionan y añaden impedimentos mentales que suponen nuevos límites y por tanto restricciones de capacidad para la generación de nuevos horizontes. Los modelos culturales formatean el mundo concibiendo una imagen válida y al mismo tiempo incompleta y restrictiva de la realidad lo que nos lleva a evolucionar en una dirección determinada. Cumplida su utilidad y razón de ser en la evolución –no habríamos llegado hasta aquí a no ser por los principios de la tabula rasa de de Locke y el discurso de la razon de Descartes- el modelo se muestra insuficiente y obsoleto para cubrir las nuevas necesidades individuales y colectivas que ha generado, dando lugar a tiempos inciertos y complejos como los actuales en los que la forma en que veníamos operando se ve invalidada. En esta involución a la que asistimos, a pesar de la paradoja tecnológica en la que muchos ven una salida al futuro y en realidad está acelerando la decadencia de un modelo que muestra síntomas de agotamiento y asfixia para cubrir las necesidades de la población, hemos de reconsiderar la naturaleza humana, ver al ser humano con una nueva mirada que le centre en sus posibilidades y limitaciones. Solo sacando al individuo del mundo que lo ha construido haremos aflorar su potencial sin restricciones.

Siendo realistas un titulo académico ha perdido valor en el mercado laboral ante la superoferta de todo tipo de graduados y licenciados; siendo razonables no se es psicólogo por estudiar psicología, ni hombre de negocios por estudiar administración de empresas, ni la capacidad de sanar la otorga un título en medicina o cualquier disciplina en el mundo de la salud. Se necesita algo más que conocimientos y que no puede aprenderse: don psicológico, arte para los negocios u ojo clínico. Esto lo tiene o no tiene el individuo, es el valor diferencial del talento. La capacidad no es consecuencia del conocimiento, ni el conocimiento puede suplir el talento pero si complementarle en el desarrollo de su vocación. Bien lo sabe ese ciclista que decide escaparse en una etapa de alta montaña de la Vuelta ciclista a España, Francia o Italia el veinteavo día de la competición y alza los brazos al cruzar la meta. A priori su triunfo es contemplado por la razón como una locura insensata pero él, deportista con talento, sabe de las limitaciones y posibilidades de la razón y por ello prefiere guiarse en sus decisiones por sus sensaciones físicas. Su emocionante hazaña es la consecuencia de desplegar su potencial liberando la confianza en sí mismo, de escuchar su voz interior y tener fe en ella para desnudarse de cualquier restricción limitadora y entregarse a la grandeza de su talento integrador de las capacidades de su potencial para alcanzar la victoria. Esta será la clave de su victoria a la que habrá ayudado el conocimiento y análisis previo de la etapa para saber dónde sacar provecho de sus características individuales. En definitiva desplegamos el potencial integrando capacidades de forma óptima en torno al patrón innato del talento cuando nos damos la libertad de ser el que somos, algo que ya intuía Stuart Mills,  y colocamos al conocimiento y la razón lógica al servicio del talento en la consecución de los fines.

Acercarnos a los límites impuestos por la naturaleza en cada miembro de la especie humana requiere de una lógica diferente; más que entrenarnos mediante el esfuerzo en la adquisición de más conocimientos y el desarrollo de nuevas habilidades es preferible liberarnos de todo lo adquirido y aprendido que nos limita y reordenarnos internamente previamente. Y para vaciarnos de todo lo que nos es inservible y nos restringe la hipnosis es quizás el mejor aliado conocido ya que nos permite borrar de nuestra memoria todo aquello que nos incapacita al tiempo que reordena nuestro potencial orientado a nuevos fines por si misma. Por eso la hipnosis aparentemente multiplica nuestro rendimiento aunque en el fondo simplemente nos pone en situación de utilizar nuestro potencial al 100%. La hipnosis nos libera de nuestras viejas ataduras internas e invisibles de forma rápida y nos ofrece un modelo a seguir: por eso es tan efectiva en la práctica deportiva, el estudio, las negociaciones, el desarrollo estratégico y de proyectos, y en general cualquier actividad humana en el arte de vivir. El modelo del futuro está en cada uno de nosotros.

Recuerdo un caso ejemplar de lo dicho anteriormente.  El matemático Sixto Rios que padecía de Esclerosis Lateral Amitrófica (ELA) había probado todo tipo de tratamientos para una enfermedad degenerativa e incurable y seguía poniendo la confianza en la ciencia y sus avances, incluso estaba dispuesto a ser conejillo de indias de cualquier experimento. Quizás por ello se decidió a entrenar su capacidad disminuida en la Academia de Hipnosis & Sueños©. Semanas más tarde en una cena en la que nos acompañaba un prestigioso médico que luchaba por abrir una innovadora línea de trabajo clínica para el tratamiento de esta enfermedad, relató su experiencia con la hipnosis: tengo más capacidad de la que creía, me he dado cuenta que vivía actuando de acuerdo a pensamientos restrictivos, a los diagnósticos y sugerencias de los especialistas médicos, bajo la influencia del comportamiento de otros que se compadecían al verme en este estado de incapacidad. Gracias a la hipnosis he vuelto a conducir aunque sé que en breve no lo podré hacer, he vuelto a poder meter la llave en la cerradura y abrir la puerta aunque el día de mañana me será del todo imposible, he vuelto a vivir cada día al límite de mis capacidades. He vuelto a sentir la alegría de vivir y me he deshecho de las voces del entorno que aunque bienintencionadas me debilitan e incapacitan. He dejado de estar hipnotizado por el mundo que me rodea y he vuelto a escucharme y tener confianza en mí mismo para vivir hasta el último minuto.  Doy fe que vivió con una fortaleza de ánimo ejemplar hasta el último minuto y que cuando su cuerpo perdió la motricidad muscular hasta el punto de no poder respirar prefirió morir a estar incapacitado enchufado a un cuerpo sin vida en la cama.


No dejes que tu futuro muera enchufado a un modelo sin porvenir. Cambia tu mirada y conecta con ese potencial que te conectará al mundo. Hay un nuevo mundo a nuestro alcance por el que merece la pena vivir y no solo existir. Hay un nuevo modelo de la organización social y económica basada en el talento que desplegará el potencial de la humanidad y reconducirá su evolución. De hecho ya lo está haciendo, desde comienzos de este milenio Arqueología delTalento© y la Academia de Hipnosis & Sueños© vienen liberando el potencial de los individuos y organizaciones para acércalos al límite de sus posibilidades, para vivir con plenitud esta aventura de la existencia.

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